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dilluns, 6 de maig de 2013


Guia para el analisis de tus propias partidas de ajedrez

¿Por qué debemos analizar nuestras partidas?

A- Comparamos nuestras decisiones contra una evidencia más concreta.

B- Una mirada interior a nuestros procesos de pensamiento.

C- Hecho correctamente, aprenderemos acerca de las aperturas que jugamos, las estructuras que se nos presentaron en las partidas, finales que nunca habíamos tenido oportunidad de practicar, nuevas ideas aparecerán, y en general al terminar el análisis, sabrás un poco más de cuando empezaste.

D- Cuando analizas tus partidas de forma correcta, y todos tus errores salen a flote (de conocimiento, procesos mentales, errores recurrentes), estás a un paso adelante en cuanto a la posibilidad de corregirlos.

Y esto vale el peso en oro del sudor que has gastado analizando.


Para el análisis de tu partida, se requiere de ciertos pasos. El primero y el segundo de ellos es durante el juego.

1- El primero: Escribe el tiempo gastado en la partida, en cada jugada, una por una.
El hecho que gastes más tiempo en una jugada más que en otra, o en una fase de la partida, o en cierto tipo de posiciones puede ser un indicativo de alguna laguna en tu conocimiento o en la técnica de juego. Una compilación de estos records a través del tiempo puede darte una idea en qué puedes estar fallando.

2- El segundo: Durante el juego señala en tu planilla los momentos que creas críticos de la partida.
¿Cambio de fase, desorientado en la posición, se te escapó una continuación táctica? Todos esos son momentos críticos. Para mayor información, dirígete al paso número 6.

3- Al terminar la partida, escribe todo lo que recuerdes de ella.
No es momento de analizar, escribe lo que te pasó por la cabeza durante la partida, las razones de tus decisiones, los planes y cálculos que hiciste, y evita en lo posible mezclar análisis que tuviste con tu oponente, en caso de que hubieras hecho un post mortem. Es bueno que también lo incluyas, pero que lo separes de tu propio curso de pensamiento durante la partida. Esto te servirá para realizar con éxito el punto número 9.

4- Escribe al mínimo tres cosas que hayas aprendido de la partida que acabas de terminar.
Aargard en su excelente libro “Excelling at positional Chess” dice tres, pero si hay más, hay más. Camina a la milla extra, piensa y trata de extraer algo nuevo. ¿Valoraste la posición correctamente? ¿Cuántas veces tuviste que hacerlo de nuevo porque no viste algo, o el plan que habías hecho no fue el correcto? Cada desviación de la partida como la tenías pensada es una oportunidad para aprender y de expresar verbalmente lo que sabes y lo que no, lo que creías correcto y lo que te fue corregido en el curso de la partida.

5- (¡¡IMPORTANTE!!) Identifica los momentos críticos de la partida…
…añadiendo los que encuentres después de la partida a los que anotaste en tu planilla –ver punto 2. Esto es necesario porque son puntos de partida por las que se pueden empezar a analizar y además, te ofrece valiosa información tanto ajedrecística como tuya personal.

Pero… te preguntarás, ¿cuáles son los momentos críticos de la partida? ¿Cómo los identifico? Fácil: cada continuación que implique cambio (háyase realizado o no, es decir, si apareció en variantes) es un momento crítico.

• Empezamos el número uno, que es cuando se acaban las jugadas de la apertura (al menos las que tú sabes). Independientemente quien haya hecho la jugada “novedosa”, lo importante es tu proceso de pensamiento: ¿la jugada te sorprendió? ¿Qué plan implementaste a partir de la novedad? ¿Cómo valoraste la posición resultante, buena o mala para ti?

• ¿Seguimos, cómo puedes identificar otro momento crítico de la partida? Agregando al patrón de que todo cambio es un momento crítico, (no me refiero a los cambios de piezas), puede considerarse momentos críticos a las transiciones de fase y de estado, estas son:

• De apertura al medio juego (la primera), del medio juego al final
• Y las de estado:
o De una partida tranquila a una tormenta táctica, (o viceversa), o de un final tablas de libro a uno perdido
o La conversión de ventajas en otras (y de planes, la configuración de peones cambio drásticamente, o un masivo cambio de piezas)
o Y los cambios de estado anímico durante la partida
o Y como último, pero no por ello menos importante, las situaciones en las que te encontraste “perdido” en la posición: esto es, si el plan que hiciste no sirvió por algo que y hubiste de hacer uno nuevo, o te encontrabas totalmente desorientado en la posición, o si se te paso por alto una jugada, táctica o no.

Sí, claro, es mucha información a recopilar, pero mientras más puedas reunir, mucho mejor para ti. Por eso es recomendable hacerlo casi después de terminar la partida (“casi después” porque primero debes analizar tu partida con tu rival) Otra forma de hacerlo es en la misma partida… ¿cómo? te dirás, ¡voy a pasar más tiempo escribiendo que pensando en la partida! No, no sugerí que lo escribieras una novela, lo que sugiero que te inventes un par de códigos (algo así como “*” para el finalizar de la apertura, o “*+” para el del final y así, etc.) y cada vez que identifiques un momento crítico de la partida lo pongas al lado de la jugada anotada. De seguro que te resultara difícil la primera vez, pero luego el proceso resultará más fácil, y no vas a gastar más de un segundo haciéndolo.

Como anécdota interesante os recreo una historia contada por Kotov en su novela-autobiografía “Apuntes de un ajedrecista”. Si recuerdo bien contaba que Nikolai Riumin (pudiera ser otro de ellos, no estoy 100% seguro), un maestro moscovita de la época soviética, acostumbraba anotar todo lo que le pasaba por la cabeza en una agendita que siempre llegaba consigo. Y cuando digo todo, es todo.
Nikolai Riumin

En cierta ocasión a un rival que se quiso pasar de listo quiso aprovecharse del “mal hábito” del maestro Riumin, haciendo su jugada y colocándose a sus espaldas,

para leer lo que este escribía. Era una partida complicada, y al principio Riumin evitaba que el molesto jugador a sus espaldas leyera lo que escribía, pero luego desistió… o se hizo el que desistió. La partida adquirió un carácter sangriento y en cierto momento Riumin escribió en su agendita “temo el sacrificio en g6”. Era una idea que hace rato rondaba en la cabeza de ambos contendientes, y ahora con la confirmación de Riumin, el jugador contrario calculó un par de jugadas, sacrificó su caballo en la casilla g6 y dándose gusto, fue a colocarse detrás de su rival. Riumin, ante el sacrificio, escribió en la agendita: “tenía miedo del sacrificio, pero resulta que es erróneo”, y se zampó el caballo. Y luego ganó la partida.

Así que ya saben que pueden hacer con adversarios curiosos

6- Después de establecido los puntos críticos, puedes empezar a analizarlos.
Pon el máximo esfuerzo en esta parte, sin necesidad de utilizar ayuda externa como alguien o un módulo informático. Recuerda siempre separar lo que has visto durante la partida de los que has estado descubriendo. Eso es de una importancia enorme y te ayudará en el punto 8.

7- Revisa la teoría de aperturas
(a partir del momento en que estuviste por tu cuenta y se te acabaron las jugadas de libro; si determinaste que hasta la jugada 12 la variante es buena y a partir de ahí tuviste que crear, pues el análisis de la apertura y la transición al medio juego comienza ahí).
Pero algunos, piensan, esta es una tarea fácil: se va al ordenador se abre la base de datos, buscan la novedad, y luego las insertan las mejores partidas de la línea, y ya está. Para la próxima saben que deben hacer “b” en vez de “a”. El trabajo real es un poco más difícil: consiste en no sólo localizar tu error, si no saber por qué es error. Es cuestionarte si sabes (o sabías) los principales planes del sistema escogido, y el tipo de medio juego que deriva. También no tiene que ser un castigo: de esta manera pueden que hasta surjan nuevas ideas en la apertura, y produzcas novedades.

8- Búsqueda de patrones posicionales.
Este un paso intermedio del cual puedes aprender EXTRAORDINARIAMENTE y tu juego puede dar un salto cualitativo practicándolo con consistencia. Presta atención:
Me imagino que a ti, como a muchos, has llegado a cierta posición en tu partida en la cual fuiste incapaz de encontrar un plan correcto, porque los principios de la posición simplemente nunca los pudiste desentrañar, e incluso cuando estás analizando no has podido extraer algún conocimiento concreto de esta. Si esto te ha pasado, o te pasa, y no pudiste tampoco junto con tu contrario en el análisis post mortem pues es el momento cuando las bases gigantes de datos nos pueden ayudar a desvelar el misterio. Presta atención a la configuración de peones principalmente, y luego a las piezas existentes, y realiza una búsqueda en Chessbase; no olvides primero seleccionar jugadores de alto rango por medio de la selección de rating porque si no puedes correr el riesgo que te aparezcan miles de posiciones, y a veces esto es improductivo, pues pueden ser de jugadores que como tú no supieron encontrar el camino correcto. Tendrás una selección
de posiciones de gran valor en que de seguro se despejarán tus dudas en cómo tratar una posición.
Pero podemos aumentar este paso y hacerlo mucho más general. Supongamos que pudiste tratar la estructura de peones correctamente, que hiciste los cambios de piezas correctos, en fin, que encontraste y pudiste llevar a cabo un exitoso plan de juego (independientemente si ganaste o perdiste)… pero resulta que puedes de todas formas realizar una búsqueda de posiciones similares y ver de qué otra manera maestros jugaron. Tal vez fue la misma que tú hiciste (¡qué bien!) pero si no, bueno, aprenderás algo nuevo.

9- Analiza la partida por ti mismo, (y cuándo utilizar módulos de análisis)
Fritz 12, by Chessbase
Esto es importante porque si te acostumbras a este “sistema” nunca aprenderás nada. El te dirá las jugadas de orden táctico que según el cometiste, pero de ningún modo podrá decirte/enseñarte nada del orden posicional, o explicarte el por qué una jugada es mala, etc.
¿Cuándo utilizar un programa? Bueno, sin contar con el chequeo de la teoría de las aperturas y de otro consejo que en el punto número 8 os expongo, sólo deberías utilizar el ordenador cuando hayas terminado el análisis por completo, cuando hayas terminado con todas las variantes y describir verbalmente todo lo ocurrido. Sólo entonces recurres al programa que tengas y lo programas en “blundercheck” (chequeo de errores), y siempre va a ver algo que encontrará que tú no.
Pero aunque no lo creas, eso no es lo más importante, lo importante es cuando te encuentre un error de orden táctico en tu partida (y en los análisis de variantes que tu dijiste que habías visto en la partida) tienes que buscar patrones (coincidencias). Para que, pues en la búsqueda de patrones, tienes que fijarte en cada qué cantidad de jugadas cometes un error grave. Esto te ayudará a determinar tu horizonte: si fallas en tu cálculo de variantes cada 4 jugadas, aun cuando no sea siempre, es algo que ya sabes que debes
mejorar y estar ojo avizor cuando estás jugando; sabes que cada cuatro jugadas eres propenso a cometer errores, pues prestas más atención en ese cálculo.

10- Reportes y diagnóstico.
Se agradece a Aargard poner en palabras este consejo. Simplemente consiste en hacer una lista de los errores cometidos en el torneo y describirlos verbalmente. A la vez, al añadir los patrones encontrados por los análisis del módulo, se pueden compilar en su totalidad en un diagnóstico de tus principales debilidades y como consecuencia buscar un remedio a cada una de ellas.

11- Publicar tu análisis.
Hay diferentes maneras de realizar esto: con un jugador más fuerte, con tu amigo del ajedrez. La cuestión es chequearlo contra seres humanos. Por favor, aun cuando pienses que tienes el análisis perfecto, se humilde y acepta críticas.
¿Por qué es necesario chequearlo contra otros humanos, me preguntas, si ya lo hice yo exhaustivamente y también el modulo? El cerebro es un órgano complejo; uno de los tantos trucos que él puede hacernos padecer es la autocomplacencia y el agotamiento, agrupados ambos en una conducta llamada Recursividad (La definición en inglés en Wikipedia es más general, por eso la incluyo, la wiki en español explica solamente el significado matemático de la palabra). Recursividad es cuando nuestro pensamiento circula por el mismo camino hasta llegar al mismo lugar, y en el caso del ajedrez, la complacencia y el agotamiento que otorga un largo análisis nos puede llevar a la creencia de que nuestro análisis es excelente (que lo puede ser), pero a veces podemos obviar un mate en dos, por poner un ejemplo extremo, o valorar una posición como buena cuando no lo es.

12- Tiempo de extraer y verbalizar conocimientos adquiridos.
¿Aprendiste algo más de lo que escribiste en el punto número 4? Si es así, agrégalos. Intenta describirlos desde el punto de vista práctico, tipo en esta variante de apertura, el alfil “X” es mejor cambiarlo, o en tal tipo de medio juego con los peones de esta manera, la columna abierta es inútil y se debe buscar abrir otra, o en el final resultante es importante mantener tal pieza, o se deben provocar cambios de peones de esta
manera… este tipo de conocimientos son tan infinitos como el mismo ajedrez, pero al menos una parte de ellos serán tuyos para siempre.

***
¿Difícil? Nadie dijo que era fácil. Pero  aseguro un 100% que de aplicar estos consejos a la hora de analizar tus partidas, experimentarás un gran avance en tu juego.

¿Que es mucho trabajo…? Claro que lo es. Es por eso que de los millones de ajedrecistas que hay en el mundo, muchísimo menos del 1 por ciento son maestros. Analizar tus partidas correctamente es una de las cosas que separan a los maestros de los simples aficionados.

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